Estoy impresionado por lo buenas que son estas máquinas. La RIPPA que me he comprado es una auténtica bestia: tiene muchísima potencia, pero consume tan poco como un coche compacto. Me he ahorrado un montón en gastos de funcionamiento. Tiene una construcción muy sólida y se encarga de los trabajos más duros sin ningún esfuerzo. No me arrepiento en absoluto: ha sido una compra muy acertada.